¿Qué es una tarjeta QSL?

En la radioafición existen abreviaturas de códigos Q. QSL significa «recibido, entendido». Para confirmar una comunicación, parecida a una postal, se realiza intercambio de tarjetas QSL. De este modo, la comunicación queda confirmada por ambas partes. Estas tarjetas contienen detalles como la banda o frecuencia utilizada en la comunicación, la hora y fecha de la comunicación, el reporte y, por último, el modo de comunicación (como SSB, CW).

El tamaño estándar internacional para una tarjeta QSL es de 140 mm x 90 mm (5.5” x 3.5”), con un peso máximo de tres gramos. Su tarjeta puede ser más pequeña que estas medidas, pero no debe ser más grande. Porque en trabajos como la clasificación, el envío, el embalaje y el agrupado con bandas elásticas de las tarjetas, esto dificulta la tarea.

En nuestro país, la tarjeta más antigua conocida es la enviada en 1938 y perteneciente al SWL oyente de onda corta Ercümend KURAN. La tarjeta de radioaficionado más antigua conocida es la tarjeta QSL de TA1AA correspondiente al año 1939. En 1936, TA1N Nijat ORKUŞ mandó imprimir QSL, pero todavía no se ha encontrado un ejemplo de QSL enviada.

Las tarjetas QSL, son los documentos más valiosos que arrojan luz sobre el profundo pasado de la radioafición y la historia de cada comunicación por radio (QSO). En el pasado, estas tarjetas constituían una confirmación definitiva de las comunicaciones realizadas. Por ejemplo; para poder obtener el DXCC (DX Century Club) certificado, era obligatorio reunir estas tarjetas físicas de radioaficionados de 100 países diferentes del mundo.

En la actualidad, además del aumento de los costes de impresión, correo y sobres, así como el rápido desarrollo de la tecnología, la tradición de la tarjeta QSL ha quedado algo en segundo plano. LoTW (Logbook of The World) y con la puesta en marcha de sistemas en línea similares, ahora es posible obtener una confirmación digital en segundos a través de internet, sin necesidad de intercambiar tarjetas físicas. Gracias a ello, los radioaficionados de hoy pueden acceder a diplomas prestigiosos como DXCC de una manera mucho más rápida y económica.

Una Cultura Viva y Archivos Enormes

Sin embargo, a pesar de toda esta digitalización y de los avances tecnológicos, coleccionar tarjetas QSL no es solo un mecanismo de confirmación, sino una cultura. Los aficionados de todo el mundo siguen intercambiando tarjetas QSL físicas con gran pasión para mantener viva esta tradición y continúan otorgando a esta cultura la importancia que merece.

Incluso existen importantes archivos y coleccionistas que llevan a cabo trabajos extraordinarios en todo el mundo para evitar la pérdida de estos documentos históricos y transmitirlos a las generaciones futuras. Que marcaron la historia de la radioafición K8CX (Hamgallery), uno de los archivos más consolidados de Europa, Dokufunk, el famoso aficionado francés F2VX, G3TXF nombres e instituciones como Nigel se encuentran entre los guardianes más importantes y los ejemplos vivos de esta cultura única en el mundo.